En las fiestas de diciembre, pocas bebidas evocan tanta identidad como el cola de mono, también llamado colemono. De origen chileno y con presencia en algunas regiones del sur de Perú, este cóctel cremoso forma parte de la memoria afectiva de muchas familias. Puede tomarse bien frío o con hielo picado, y suele servirse en vasos pequeños, como si fuera un licor casero. Su mezcla de leche, café, azúcar, especias y aguardiente lo vuelve una opción ideal para acompañar los brindis de fin de año o simplemente para compartir en tardes festivas.
🥃 Colemono navideño
El ingrediente alcohólico tradicional es el pisco, pero puede reemplazarse por otro tipo de aguardiente o vodka. Hay quienes optan por versiones sin alcohol para que lo disfruten también niñas, niños o personas que no consumen bebidas alcohólicas. Además, algunas variantes incluyen leche condensada o yemas de huevo, dando como resultado una versión más dulce y espesa, cercana al licor de crema.
👨🍳 Preparación paso a paso
1️⃣ Infusionar la leche
Calentá la leche en una olla junto con el azúcar, la cáscara de naranja, los clavos de olor y la canela. Llevá a hervor suave durante 5 minutos, revolviendo ocasionalmente.
2️⃣ Agregar el café
Retirá un poco de la leche caliente en una taza, disolvé el café instantáneo y volvé a incorporarlo a la olla. Apagá el fuego, añadí la vainilla y la nuez moscada. Tapá y dejá enfriar completamente a temperatura ambiente.
3️⃣ Colar y añadir el alcohol
Colá la mezcla para retirar especias y cáscaras. Incorporá el pisco o aguardiente y mezclá bien. Embotellá en frascos de vidrio limpios y conservá en la heladera.
🧊 Tips útiles
El cola de mono se sirve bien frío, incluso con hielo picado. Para una versión más espesa, se puede añadir leche condensada en lugar de parte del azúcar. También hay quienes suman yemas de huevo para darle una textura más cremosa. Si se desea preparar una versión sin alcohol, basta con omitir el aguardiente y ajustar el dulzor al gusto.
📚 Curiosidades
Una de las leyendas sobre el nombre cuenta que se usaban botellas recicladas de Anís del Mono, licor español con una etiqueta que mostraba un mono con una cola prominente. Otra versión apunta a Pedro Montt, expresidente chileno apodado "el mono Montt", que habría dejado una fiesta donde servían café con aguardiente, lo que inspiró el nombre de la bebida.
