El salmorejo cordobés es uno de los platos más representativos de la gastronomía andaluza. Su origen humilde lo convierte en una receta sencilla, económica y muy sabrosa, ideal para los días calurosos. A diferencia del gazpacho, el salmorejo tiene una textura más espesa y se sirve bien frío, generalmente acompañado de huevo duro y jamón crudo.
A continuación, te compartimos la receta tradicional, tal como se sirve en Córdoba.
🛒 Ingredientes (para 4 porciones)
- 1 kg de tomates maduros
- 200 g de pan del día anterior (preferentemente tipo miga)
- 100 ml de aceite de oliva extra virgen
- 1 diente de ajo
- Sal a gusto
Para acompañar:
- 2 huevos duros
- 100 g de jamón crudo o serrano en cubitos o tiritas
👨🍳 Preparación paso a paso
- Lavar y cortar los tomates en cuartos. No hace falta pelarlos si luego vas a licuar bien la mezcla.
- Colocar los tomates en una licuadora o procesadora junto con el pan troceado, el diente de ajo y una pizca de sal.
- Triturar bien hasta obtener una mezcla homogénea.
- Con la licuadora en marcha, agregar el aceite de oliva en hilo para que emulsione. El salmorejo debe quedar con textura cremosa y espesa.
- Probar y ajustar sal si es necesario.
- Llevar a la heladera durante al menos 1 hora antes de servir.
- Al momento de presentar, decorar con huevo duro picado y jamón crudo por encima.
💡 Tips y secretos
- Para una versión vegetariana, simplemente omití el jamón del topping.
- Si querés un acabado ultra liso, podés pasar el salmorejo por un colador fino.
- El pan debe estar bien empapado con el tomate para facilitar el licuado y lograr esa textura tan característica.
- El aceite debe ser de buena calidad, ya que es clave en el sabor final.
📌 ¿Sabías qué?
El salmorejo tiene raíces muy antiguas y era un plato de campesinos que aprovechaban el pan duro y los tomates de huerta. Hoy es una joya gastronómica andaluza que no puede faltar en los veranos cordobeses.
