La mimosa es un trago clásico y atemporal que combina dos ingredientes frescos y elegantes: jugo de naranja natural y espumante (champagne o vino espumoso).
Aunque su origen no está del todo claro, se cree que fue creada en Francia en la década del 20, como una versión más liviana del Buck's Fizz inglés. Desde entonces, se convirtió en el cóctel ideal para brunchs, celebraciones al mediodía, o desayunos de fin de semana.
Su sabor dulce y su bajo contenido alcohólico la hacen perfecta para quienes buscan una opción refrescante y con burbujas. Y lo mejor: ¡se prepara en menos de un minuto!
Cómo preparar mimosa paso a paso
1. Enfriar las copas
Si querés que la experiencia sea más elegante, enfriá las copas previamente en el freezer o con unos minutos de hielo.
2. Servir el jugo
Llená la mitad de la copa con jugo de naranja recién exprimido y colado, para evitar la pulpa.
3. Agregar el espumante
Completá suavemente la copa con el espumante frío, para no perder las burbujas.
4. Decorar y servir
Si querés, decorá con una rodaja de naranja, un twist de cáscara o unas hojas de menta. Servir de inmediato.
Tips para una mimosa perfecta
- Usá jugo exprimido en el momento, bien frío y sin pulpa.
- El espumante puede ser dulce, seco o extra brut, según tu preferencia.
- También podés probar con variantes frutales, como jugo de pomelo, frutilla o ananá.
- Si querés más burbujas, reducí el jugo al 1/3 y subí el espumante al ?.
