El pan de leche es un clásico suave y esponjoso que combina perfecto con mermeladas, manteca, dulce de leche o simplemente solo.
Su miga aireada y su sabor delicado lo convierten en un infaltable de los desayunos y meriendas festivas, y lo mejor es que se prepara con ingredientes simples y sin dificultad.
Es ideal para hacer en casa, disfrutar tibio o incluso usar como base para sándwiches dulces o salados.
🥣Preparación
1. Activar la levadura
Mezclar la levadura seca con un poco de leche tibia y una cucharadita de azúcar.
Reposar 5-10 minutos hasta que espume.
2. Formar la masa
En un bowl grande mezclar la harina, el azúcar y la sal.
Hacer un hueco al centro e incorporar la mezcla de levadura, el resto de la leche, los huevos y la manteca blanda.
Amasar hasta obtener una masa suave y ligeramente pegajosa.
3. Primer levado
Cubrir con un repasador o film y dejar reposar 1 hora, o hasta que duplique su volumen.
4. Dar forma a los panes
Desgasificar la masa y dividir en bollitos del mismo tamaño.
Colocarlos en una placa enmantecada o con papel manteca, dejando espacio entre ellos.
5. Segundo levado
Dejar reposar 20-30 minutos más para que vuelvan a crecer.
6. Hornear
Pintar con huevo o leche.
Llevar a horno medio (180 °C) durante 15 a 20 minutos, o hasta que estén dorados.
7. Enfriar y disfrutar
Dejar entibiar sobre una rejilla para que la miga se asiente.
💡Tips para un pan de leche esponjoso
Usá leche tibia, no caliente
El calor excesivo mata la levadura.
Amasado paciente
Cuanto más se desarrolla el gluten, más aireada queda la miga.
Pintado final
Con leche para un dorado mate, con huevo para un dorado brillante.
Versión más festiva
Agregar ralladura de naranja o esencia de vainilla.
Se congela perfecto
Podés guardar los bollitos ya horneados para consumir más adelante.
