Aceite de oliva

Aceite de oliva

Es uno de los productos de mayor antigüedad en la historia de la gastronomía. La aceituna, fruto de donde se extrae este aceite proviene del árbol del olivo, símbolo de prosperidad en la antigua Atenas y de importante protagonismo en varios pasajes de la Santa Biblia.

Las características del aceite radican desde el momento de prensado de las aceitunas variando tanto en su sabor como en el nivel de acidez.

El aceite de oliva virgen se obtiene de la primera prensada o “prensada en frío” y es considerado el de mayor calidad. Su acidez es solo el 1%. De la segunda y tercera prensada se obtiene el aceite de oliva virgen y puro, en ese orden. Estos contienen un nivel mas alto de acide y suelen ser menos aromáticos y refinados que el extra virgen. En la medida que se van prensando las aceitunas, la temperatura aumenta  y la calidad del aceite comienza a descender.

En el mercado se lo suele encontrar en envases de vidrio o lata. Debido a que el aceite de oliva es fotosensible, es decir, que se altera en contacto directo con la luz, es recomendable que si compra aceite de oliva en envase de vidrio transparente, lo mantengas en un lugar resguardado.