Las galletas tipo Lotus son un clásico belga con más de 80 años de historia. Su sabor especiado y su textura crujiente las convirtieron en el acompañamiento ideal para el café, pero hoy se disfrutan en todo tipo de preparaciones dulces. Esta receta busca reproducir ese sabor tan característico con ingredientes simples y una combinación única de especias que las distingue del resto. Ideales para compartir o guardar en una lata y darse un gusto cada tanto, estas galletas también son la base perfecta para cheesecakes, helados y otros postres.
👨🍳 Preparación paso a paso
1️⃣ Mezclar los secos
En un bol grande, mezcla la harina, el bicarbonato y todas las especias hasta que estén bien integradas.
2️⃣ Batir la mantequilla con el azúcar
En otro bol, bate la mantequilla con el azúcar moreno hasta obtener una mezcla suave y cremosa.
3️⃣ Unir y formar la masa
Agrega poco a poco los ingredientes secos a la mezcla húmeda. Si lo deseas, incorpora la ralladura de naranja o un toque de vainilla. Forma una masa homogénea y refrigérala durante al menos 30 minutos.
4️⃣ Estirar y cortar
Estira la masa sobre una superficie enharinada hasta que tenga medio centímetro de grosor. Corta las galletas con moldes o un cuchillo.
5️⃣ Hornear
Coloca las galletas en una bandeja fría. Si quieres, pincela con leche para un acabado más caramelizado. Hornea a 180 °C por 10-12 minutos o hasta que estén doradas.
💡 Tips
Guarda las galletas en un frasco de vidrio o lata metálica para mantener su frescura. También podés duplicar la receta y congelar parte de la masa cruda. Estas galletas no solo son deliciosas solas: funcionan muy bien como base para cheesecakes, postres cremosos o tiramisús, y también podés triturarlas para espolvorear sobre helados o preparar capas crocantes en mousses. Son versátiles y le aportan un toque especiado único a cualquier dulce.
