Bebidas caseras Licor de huevo: receta fácil y cremosa para disfrutar en casa
Ingredientes
- Leche 500 ml
- Yemas 6 unidades
- Azúcar 150 g
- Vainilla 1 cucharadita
- Ralladura de limón opcional
- Ron o brandy 150 ml (podés usar menos o suprimirlo si lo querés sin alcohol)
El licor de huevo, también conocido como advocaat o rompope según la región, es una de esas bebidas dulces que combinan tradición y sabor en cada sorbo. Su textura cremosa y su aroma a vainilla lo hacen ideal para acompañar postres, brindar en las fiestas o simplemente disfrutar después de comer.
Lo mejor: prepararlo en casa es mucho más fácil de lo que imaginás y solo requiere ingredientes simples que seguro ya tenés.
Preparación
- En una olla, calentá la leche con la vainilla (y la ralladura si la usás) hasta que esté tibia, sin hervir.
- En un bol, batí las yemas con el azúcar hasta obtener una mezcla pálida y espesa.
- Verté la leche tibia sobre las yemas en forma de hilo, sin dejar de batir.
- Llevá nuevamente la mezcla a fuego bajo, revolviendo con cuchara de madera hasta que espese ligeramente.
- Retirá del fuego y dejá enfriar completamente.
- Agregá el ron o brandy, mezclá bien y guardá en una botella esterilizada.
- Conservá en la heladera y consumí dentro de los 10 días.
Versión sin alcohol
Si preferís una versión apta para toda la familia, reemplazá el licor por leche condensada (100 ml) o crema de leche. Vas a lograr una textura igualmente suave y deliciosa.
Tips y variantes
- Cuanto más tiempo repose, más se integran los sabores.
- Podés usarlo como base para postres, como el clásico Tiramisú o para flanes caseros.
- Si querés un sabor más especiado, agregá una pizca de canela o nuez moscada.
- Servilo frío, en copas pequeñas o sobre hielo.
Cómo conservarlo
Guardá el licor en botella de vidrio bien cerrada y mantenelo en la heladera.
Por su contenido de huevo, no se recomienda congelar. Si lo vas a preparar para regalar, hacelo el mismo día o el anterior a la entrega.
Este licor de huevo casero es la mezcla perfecta de tradición y sabor. Una receta versátil que podés disfrutar sola, con café o como parte de tus postres favoritos. Preparala una vez y seguro se vuelve parte de tus clásicos.