La mayonesa casera es una de esas preparaciones que parecen difíciles, pero con la técnica correcta sale perfecta siempre.
Solo necesitás unos pocos ingredientes y un truco clave: respetar el orden y la velocidad al incorporar el aceite.
El resultado es una mayonesa cremosa, estable y con un sabor incomparable frente a las versiones industriales.
Preparación
1. Colocar todos los ingredientes en el vaso de mixer
Poner el huevo, el jugo de limón o vinagre, una pizca de sal, mostaza si la usás y el aceite.
2. Introducir el mixer hasta el fondo
Colocar el mixer en posición vertical, apoyado en la base del vaso.
3. Batir sin mover durante los primeros segundos
Encender y dejar que la mezcla emulsione desde el fondo.
En menos de 10 segundos vas a ver cómo toma textura.
4. Subir el mixer lentamente
Cuando la base ya esté espesa, levantar el mixer de a poco para que todo se integre sin cortar la emulsión.
5. Ajustar sabor
Agregar más limón, sal o pimienta según tu gusto.
Tips para que nunca falle
El huevo debe estar a temperatura ambiente
Evita que la emulsión se corte.
Usá aceite neutro
El oliva intenso puede amargar y cortar la textura.
Si se corta
Agregar una cucharada de agua tibia y batir de nuevo desde el fondo.
Versión más liviana
Cambiar una parte del aceite por leche. La consistencia queda más suave.
Variantes para sumar sabor
- Mayonesa de ajo
Agregar un diente de ajo o media cucharadita de ajo en polvo.
- Mayonesa con limón
Sumar ralladura para darle un perfil más fresco.
- Mayonesa especiada
Agregar pimentón, curry o mostaza en grano.
