El pollo al horno suele ser predecible. La mostaza y la miel cambian eso sin complicar nada: aportan carácter, brillo y un dorado parejo. El secreto está en la proporción y en no pasarse de cocción.
Esta receta es directa, rendidora y pensada para repetir sin miedo.
🍗Preparación
- Precalentar el horno a 180 °C.
- Mezclar en un bowl la mostaza, la miel, el aceite, el ajo picado, sal y pimienta.
- Colocar el pollo en una fuente para horno.
- Cubrir bien con la mezcla, masajeando las piezas.
- Agregar hierbas si se usan.
- Llevar al horno durante 45-50 minutos.
- A mitad de cocción, dar vuelta el pollo y pincelar con los jugos.
- Subir el horno a 200 °C los últimos 5-10 minutos para dorar.
- Retirar y dejar reposar 5 minutos antes de servir.
Claves para que quede bien sabroso
- No excederse con la miel: equilibrar, no endulzar de más.
- Dorar al final para evitar que se queme.
- Reposar unos minutos antes de cortar.
El brillo final es parte del encanto.
Con qué acompañarlo
Funciona muy bien con:
- Papas al horno (especialmente crocantes)
- Arroz blanco o integral
- Ensaladas simples
Una combinación segura es con papas al horno crocantes y una ensalada fresca con pocos ingredientes.
Variantes simples
- Más cítrico: sumar un chorrito de limón, en la línea del pollo al limón.
- Con pollo entero: extender tiempos y girar a mitad de cocción.
- Más intenso: usar mostaza antigua o dijon.
Conservación
Se conserva hasta 48 horas en heladera, bien tapado.
Para recalentar sin secarlo, usar horno suave o sartén tapada. Ver Cómo recalentar comida sin arruinar su textura.
