Salsas básicas Salsa bechamel, receta clásica francesa en versión casera
Ingredientes
- Manteca — 50 g
- Harina — 50 g
- Leche — 500 ml
- Sal — a gusto
- Nuez moscada — opcional
- Pimienta blanca — opcional
La salsa bechamel (o salsa blanca) es una de esas preparaciones base que vale la pena dominar.
Suave, cremosa y versátil, funciona como punto de partida para miles de recetas: lasañas, canelones, tartas, verduras gratinadas y hasta salsas derivadas como la Mornay o la crema de queso.
Aunque su origen es francés, la bechamel es un clásico absoluto de la cocina casera argentina. Y lo mejor: se hace con solo tres ingredientes y en pocos minutos.
En esta guía te mostramos cómo prepararla bien cremosa, sin grumos y con la textura justa para cada plato.
🥣Preparación
1. Hacer el roux (la base de la bechamel)
- Derretí la manteca en una olla a fuego medio.
- Sumá la harina y mezclá constantemente con cuchara de madera o batidor.
- Cociná 1-2 minutos hasta que la mezcla burbujee, pero sin que tome color.
El roux es clave: si lo cocinás poco, la salsa queda con gusto a harina; si lo cocinás demasiado, se oscurece y cambia de sabor.
2. Incorporar la leche
- Agregá la leche de a poco, batiendo constantemente para evitar grumos.
- Continuá mezclando hasta que espese.
- Ajustá la textura: si querés una bechamel más líquida, sumá un chorrito más de leche.
3. Condimentar
- Agregá sal a gusto.
- Sumá nuez moscada o pimienta blanca si te gusta un toque más aromático.
La bechamel debe quedar suave, lisa y cremosa.
Texturas según el uso
La cantidad de harina define el espesor:
- Liviana (para salsas): 30 g de harina + 30 g de manteca por 500 ml de leche.
- Clásica (para canelones y tartas): 50 g + 50 g por 500 ml.
- Espesa (para gratinados o croquetas): 70 g + 70 g por 500 ml.
Consejos para que salga perfecta
- La leche tibia se integra mejor que la fría.
- Si se forman grumos, podés usar batidor de mano o mixear unos segundos.
- Cociná la salsa unos minutos más para eliminar sabor crudo.
- Tapá con film en contacto para evitar que se forme "costra".
Variantes deliciosas
- Bechamel con queso (Mornay): agregá 100 g de queso rallado.
- Bechamel con cebolla: rehogá cebolla picada antes de agregar la harina.
- Bechamel para lasaña: agregá un chorrito de crema al final.
- Bechamel light: usá leche descremada y menos manteca.
Con qué usarla
La bechamel es ideal para:
- lasañas y canelones
- tarta de verduras
- papas y coliflor gratinadas
- salsas cremosas para pastas
- croquetas o medallones
Podés usarla, por ejemplo, en: 👉 Pastel de papa casero
Cómo conservarla
- En heladera: hasta 3 días, tapada con film en contacto.
- En freezer: sí, se puede freezar hasta 2 meses; al recalentar, mezclá bien porque puede separarse.
La salsa bechamel es una preparación básica que abre la puerta a cientos de recetas caseras.
Con pocos ingredientes y una técnica simple, podés lograr una salsa suave, cremosa y sin grumos.
Un clásico francés que se volvió imprescindible en la cocina argentina.