Verde suave Tarta de espinaca, receta liviana para el verano
Ingredientes
- Espinaca fresca 2 atados (o 400 g)
- Huevos 3
- Cebolla 1 mediana
- Queso fresco o port salut 150 g
- Crema de leche o leche 200 ml
- Aceite 2 cucharadas
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
- Nuez moscada 1 pizca (opcional)
- Masa para tarta 1
La tarta de espinaca suele tener mala fama por quedar pesada o aguada. En verano, eso es un problema. La clave está en tratar bien la espinaca y equilibrar el relleno.
Esta versión apunta a una tarta más liviana, con buen sabor, textura firme y que funcione igual de bien recién hecha o fría de heladera. Ideal para almuerzos, viandas o cenas sin calor de más.
🥬Preparación
- Lavar bien la espinaca y escurrirla.
- Blanquearla apenas en agua hirviendo, retirar y escurrir muy bien.
- Picar la espinaca ya fría.
- Picar la cebolla y rehogarla en una sartén con aceite hasta que esté transparente.
- Retirar del fuego y dejar entibiar.
- En un bowl, batir los huevos con la crema o leche, sal, pimienta y nuez moscada.
- Agregar la espinaca, la cebolla y el queso en cubos.
- Forrar una tartera con la masa.
- Volcar el relleno y emparejar.
- Llevar a horno precalentado a 180 °C durante 35-40 minutos, hasta que esté firme y levemente dorada.
- Retirar y dejar reposar antes de cortar.
Claves para que quede liviana y no aguada
- Escurrir muy bien la espinaca.
- No exagerar con la crema.
- Dejar reposar antes de servir.
Estos pasos marcan la diferencia entre una tarta pesada y una fresca.
Cómo servirla en verano
Esta tarta de espinaca queda perfecta:
- Fría, como plato principal
- Tibia, a temperatura ambiente
- En porciones chicas para viandas
Combina muy bien con una ensalada fresca con pocos ingredientes o como parte de un menú liviano junto a platos simples.
Variantes simples
- Más liviana: usar solo leche en lugar de crema.
- Con verdeo: sumar verdeo picado al relleno.
- Sin queso: queda más suave y ligera.
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Conservación
Se conserva hasta 48 horas en heladera, bien tapada.
Se puede comer fría o recalentar suavemente. Para no arruinar la textura, suma leer Cómo recalentar comida sin arruinar su textura.