Las alitas rebozadas son un clásico de la cocina casera que nunca falla. Ideales para picadas, almuerzos rápidos o cenas informales, su secreto está en lograr ese rebozado crocante que las convierte en una tentación.
En esta versión económica y simple, te mostramos cómo hacerlas sin freidora y con ingredientes que tenés en casa.
Preparación
- Lavá bien las alitas, cortalas por las articulaciones y secá con papel absorbente.
- En un bol, batí los huevos con sal, pimienta, mostaza y pimentón.
- Pasá cada alita por harina, luego por la mezcla de huevo y finalmente por el pan rallado.
- Si querés una textura extra crocante, podés repetir el rebozado.
- Freí en abundante aceite caliente hasta dorar o cociná al horno a 200 °C por 30 minutos, girándolas a mitad de cocción.
- Escurrí sobre papel absorbente y serví calientes.
Tips y variantes
- Para una versión más liviana, cocinalas al horno con una capa de aceite en spray.
- Si preferís un toque picante, agregá ají molido o salsa tabasco a la mezcla de huevo.
- También podés usar la misma base para preparar milanesas de pollo o nuggets caseros.
- Acompañalas con salsa de verdeo o con una mayonesa de ajo casera.
Cómo conservarlas
Podés guardar las alitas rebozadas cocidas en la heladera hasta 3 días o freezarlas hasta 1 mes. Para recalentarlas, usá horno o airfryer para recuperar el crocante.
