El budín marmolado tiene algo especial: no es solo un postre, es una escena. La cocina tibia, el olor a vainilla y chocolate, la cuchara raspando el bowl. Es simple, rendidor y siempre queda bien.
Ideal para el desayuno, la merienda o para sumar a la mesa dulce, como pasa con otros clásicos del sitio como el budín de pan sin horno o el infaltable bizcochuelo sin manteca.
🥣Preparación
- En un bowl grande, batí los huevos con el azúcar hasta integrar bien.
- Agregá el aceite y la leche, mezclando de forma pareja.
- Incorporá la esencia de vainilla.
- Añadí la harina, el polvo de hornear y la pizca de sal. Mezclá sin batir de más.
- Separá la mezcla en dos partes iguales.
- A una de las mitades, sumale el cacao amargo y mezclá hasta integrar.
- En un molde de budín enmantecado y enharinado, volcá alternadamente cucharadas de mezcla clara y de chocolate.
- Con un cuchillo o palillo, hacé movimientos suaves para lograr el efecto marmolado.
- Llevalo a horno precalentado a 170 °C durante 45 a 50 minutos.
- Retirá, dejá entibiar y desmoldá.
💡Tips para que quede bien esponjoso
- No batir en exceso una vez incorporada la harina.
- Usar cacao amargo de buena calidad para un sabor más profundo.
- Si querés un budín más húmedo, podés reemplazar parte de la leche por yogur natural.
Conservación
Se conserva hasta 3 días a temperatura ambiente, bien envuelto.
También se puede freezar en rodajas, ideal para ir sacando de a poco. Te recomendamos la lectura de ¿Se puede freezar el budín de pan?.
