Postres clásicos Budín de pan sin horno: receta fácil y rendidora para aprovechar sobras

Con pan del día anterior, leche y azúcar podés preparar un postre casero delicioso. Te contamos cómo hacer budín de pan sin horno, suave y dorado.
Budín de pan sin horno, un postre clásico y rendidor. guiadecocinafacil.com

Ingredientes

  • Pan del día anterior 200 g
  • Leche500 ml
  • Azúcar 150 g
  • Huevos 3
  • Esencia de vainilla 1 cucharadita
  • Ralladura de limón opcional
  • Caramelo 100 g de azúcar + 2 cucharadas de agua

El budín de pan sin horno es una receta que combina lo mejor de la cocina casera: aprovechamiento, sabor y sencillez.

Ideal para usar el pan que te sobró, este clásico argentino se puede preparar sin horno, usando solo una cacerola o sartén.

El resultado es un postre húmedo, dulce y reconfortante, que además perfuma toda la cocina mientras se cocina.

Preparación

  1. En una cacerola, prepará el caramelo calentando el azúcar con el agua hasta que tome color dorado. Cubrí con él la base del molde o sartén.
  2. En un bol, colocá el pan trozado y cubrilo con la leche tibia. Dejá reposar 10 minutos.
  3. Agregá los huevos, el azúcar y la vainilla. Mezclá bien hasta lograr una preparación homogénea.
  4. Verté la mezcla sobre el caramelo.
  5. Cociná a fuego mínimo con tapa durante 40 a 50 minutos, colocando una plancha o sartén debajo para evitar que se queme.
  6. Enfriá antes de desmoldar.

Tips y variantes

  • Podés agregar pasas, nueces o chips de chocolate a la mezcla.
  • Si querés una versión más húmeda, reemplazá parte de la leche por crema.
  • Para un sabor diferente, perfumá con licor o canela.
  • Probá servirlo con crema chantilly o dulce de leche.

Cómo conservarlo

  • Guardá el budín de pan en la heladera, cubierto con film o dentro de un recipiente hermético. 
  • Dura hasta 4 días y puede comerse frío o a temperatura ambiente.

Un postre clásico que nunca pasa de moda: el budín de pan sin horno demuestra que con pocos ingredientes se puede hacer algo delicioso. Perfecto para aprovechar sobras y disfrutar del sabor de lo casero.