La crema con verdeo es una de esas recetas infalibles que transforman cualquier plato.
Con solo unos pocos ingredientes, se logra una salsa cremosa, aromática y versátil, ideal para acompañar carnes, pastas o incluso vegetales grillados.
El secreto está en el punto justo de cocción del verdeo: debe quedar tierno, pero sin perder su color y frescura.
Preparación
- Lavá y cortá las cebollas de verdeo en rodajas finas, separando la parte blanca de la verde.
- En una sartén, derretí la manteca junto con el aceite a fuego medio.
- Agregá la parte blanca del verdeo y cociná unos minutos hasta que quede transparente.
- Incorporá la crema de leche, sal, pimienta y nuez moscada.
- Cociná a fuego bajo entre 5 y 7 minutos, revolviendo cada tanto.
- Sumá la parte verde del verdeo, cociná 1 minuto más y apagá el fuego.
- Serví la crema caliente sobre carne, pollo, pastas o verduras.
Tips y variantes
- Para una versión más liviana, reemplazá la crema por leche evaporada o yogur natural sin azúcar.
- Si te gusta con un toque más intenso, agregá una cucharadita de mostaza o un chorrito de vino blanco.
- También podés usar cebolla común y un poco de perejil si no tenés verdeo.
- Probala con pollo al horno con papas o con una buena pasta.
Cómo conservarla
- Guardá la crema en un frasco o recipiente hermético en la heladera hasta por 3 días.
- Para recalentarla, hacelo a fuego bajo y agregá una cucharada de leche para recuperar la textura original.
Rápida, rendidora y deliciosa, la crema con verdeo es ese comodín que le da un toque gourmet a cualquier comida. Ideal para quienes buscan una salsa casera fácil pero con sabor de restaurante.
