La gastronomía suele destacarse por sus platos salados, pero también guarda secretos dulces que merecen su lugar. Este soufflé de miel es uno de ellos: ligero, aromático y con ese gusto entrañable que evoca cocinas antiguas y tardes tranquilas.
👩🍳 Preparación paso a paso
1️⃣ Preparar la placa
Primero, enmantecar una placa para horno con paredes bajas. Cubrirla con papel manteca y enmantecar nuevamente para evitar que se pegue. Un buen truco es dejar la placa en la heladera mientras se prepara la mezcla, así mantiene la humedad y ayuda a un mejor levado.
2️⃣ Mezclar huevos, azúcar y miel
En un bol grande, romper los huevos y añadir el azúcar y la miel. Batir con energía hasta lograr el punto letra, cuando la mezcla queda espumosa y con consistencia aireada.
3️⃣ Incorporar harina y condimentos
Tamizar la harina 0000 para evitar grumos y agregarla a la mezcla. Sumar una pizca de pimienta negra y dos pizcas de sal para darle un toque especial y mezclar suavemente hasta que quede todo bien integrado.
4️⃣ Volcar la mezcla en la placa
Sacar la placa de la heladera y volcar la mezcla con cuidado para no bajar demasiado el batido. Distribuir la preparación de manera uniforme para que el soufflé crezca parejo.
5️⃣ Hornear y disfrutar
Llevar la placa al horno precalentado y cocinar hasta que el soufflé suba y tome un color dorado claro. Retirar del horno, servir inmediatamente y, si se desea, acompañar con helado o crema batida para un postre inolvidable.
Tips
Este soufflé no requiere moldes individuales, lo que facilita su preparación para compartir. Puede cortarse en porciones rectangulares y servirse tibio. Para un toque especial, se puede acompañar con una cucharada de crema batida o una bocha de helado de crema americana o limón.
Para realzar su carácter rústico, se puede espolvorear con nueces picadas o ralladura de naranja al salir del horno. Y para quienes prefieran un toque dulce adicional, una cucharadita de dulce de leche o mermelada como topping transforma la preparación en una merienda especial.
