Las ensaladas no siempre tienen que ser frías. La ensalada tibia funciona especialmente bien a la noche: sacia, reconforta y se digiere fácil. La clave está en mezclar verduras calientes con hojas frescas y un buen condimento simple.
Esta versión es flexible, económica y se adapta a lo que tengas en la heladera.
🥗Preparación
- Pelar la papa y la zanahoria.
- Cortarlas en cubos medianos.
- Hervirlas en agua con sal hasta que estén tiernas.
- Cortar el zapallito en rodajas.
- Saltearlo brevemente con una gota de aceite.
- Lavar y secar bien las hojas verdes.
- Colocar las verduras calientes en un bowl.
- Agregar la cebolla en pluma fina.
- Incorporar las hojas verdes.
- Condimentar con aceite, limón, sal y pimienta.
- Mezclar suavemente y servir tibia.
Claves para que quede bien equilibrada
- Las verduras deben estar calientes, no hirviendo.
- Las hojas se agregan al final.
- Condimentar cuando aún hay algo de calor: realza el sabor.
Cómo hacerla plato completo
Para que funcione como cena única, sumar:
- Huevo duro
- Queso fresco
- Pollo frío o tibio
- Legumbres
Sigue la lógica de una ensalada completa de verano, adaptada al calor justo.
Variantes simples
- Con arroz integral: usando la técnica de arroz integral frío, pero apenas tibio.
- Con zapallo: ideal en épocas más frescas.
- Vegetariana simple: solo verduras y semillas.
Conservación
Conviene consumirla en el momento.
Si sobra, guardar los componentes por separado hasta 24 horas en heladera.
