Cocina básica Salsa de tomate casera: receta económica y rendidora
Con pocos ingredientes y mucho sabor, esta salsa de tomate casera es ideal para pastas, pizzas o guisos. Aprendé cómo hacerla paso a paso y guardarla para toda la semana.
Ingredientes
- Tomates maduros 1 kg (podés usar perita o redondo)
- Cebolla 1
- Ajo 2 dientes
- Aceite de oliva 2 cucharadas
- Sal a gusto
- Azúcar 1 cucharadita (para equilibrar la acidez)
- Orégano 1 cucharadita
- Albahaca fresca a gusto (opcional)
- Pimienta a gusto
La salsa de tomate casera es una de las recetas más versátiles y queridas de la cocina.
Sirve de base para infinidad de platos: pastas, milanesas a la napolitana, pizzas, guisos o albóndigas.
Además, preparar tu propia salsa en casa es mucho más económico y saludable que comprar una versión industrial, ya que evitás conservantes y controlás el sabor a tu gusto.
En esta receta te mostramos cómo hacer una salsa de tomate casera fácil, rendidora y con ese toque casero que nunca falla.
Preparación
- Lavá y pelá los tomates. Si querés hacerlo fácil, hacé un corte en cruz y sumergilos 30 segundos en agua hirviendo, luego en agua fría: la piel se desprende sola.
- Picá los tomates, la cebolla y el ajo.
- En una olla, calentá el aceite y rehogá la cebolla y el ajo hasta que estén transparentes.
- Incorporá los tomates picados, sal, pimienta y azúcar.
- Cociná a fuego medio durante 30 a 40 minutos, revolviendo de vez en cuando, hasta que la salsa espese.
- Agregá el orégano y la albahaca al final para conservar su aroma.
Tips y variantes
- Si preferís una salsa más lisa, licuala antes de guardarla.
- Para una versión más sabrosa, agregá una hoja de laurel o un chorrito de vino tinto.
- Si querés conservarla varios días, guardala en frascos esterilizados con tapa hermética.
- También podés freezarla en porciones: te dura hasta 3 meses sin perder sabor.
- Usala como base para pizza calabresa o pastas caseras.
Cómo conservarla
- En la heladera: hasta 5 días, en frasco cerrado.
- En el freezer: hasta 3 meses, preferiblemente en bolsas o tuppers chicos para usar por porción.
- Al recalentar, agregá una cucharada de agua o aceite para recuperar textura.
Fácil, económica y sabrosa, la salsa de tomate casera es una receta que vale la pena tener siempre lista.
Ideal para cocinar rápido, ahorrar dinero y darle un toque auténtico a tus comidas.