La tarta de choclo funciona porque es suave, económica y amigable. No empacha, no necesita ingredientes raros y se adapta bien tanto caliente como fría. Bien hecha, es una de esas recetas que entran solas en la rutina.
Esta versión apunta a un relleno cremoso pero liviano, sin excesos de grasa ni pasos innecesarios.
Preparación
- Precalentar el horno a 180 °C.
- Picar la cebolla.
- Rehogarla con el aceite hasta que esté transparente.
- Agregar el choclo y cocinar 2-3 minutos.
- Retirar del fuego y dejar entibiar.
- En un bowl, batir los huevos con la leche, sal, pimienta y nuez moscada.
- Incorporar el choclo rehogado y el queso si se usa.
- Forrar una tartera con la masa.
- Volcar el relleno y distribuir parejo.
- Llevar al horno durante 35-40 minutos, hasta que esté firme y apenas dorada.
- Retirar y dejar reposar 10 minutos antes de cortar.
Claves para que quede liviana
- No excederse con el queso.
- Usar leche en lugar de crema.
- Rehogar bien la cebolla para suavizar sabores.
El equilibrio está en el relleno, no en cargarla.
Variantes simples
- Con zapallito: sumar ½ taza rallado y bien escurrido, similar a la tarta de zapallitos liviana.
- Con acelga o espinaca: usar poca cantidad, como en la tarta de acelga fácil.
- Sin queso: más liviana aún, ideal para verano.
Cómo servirla
Funciona muy bien:
- Caliente o fría
- En almuerzos livianos
- Como vianda
Acompaña perfecto con una ensalada de tomate bien argentina o una ensalada fresca con pocos ingredientes.
Conservación
Se conserva hasta 48 horas en heladera, bien tapada.
También se puede freezar en porciones. Para hacerlo bien, ver ¿Se pueden freezar comidas cocidas?.
